Los gases renovables piden paso en el Pacto europeo por una industria limpia



A finales de febrero, la Comisión Europea presentó el Clean Industrial Deal o Pacto Industrial Limpio, un marco de actuación para apoyar la competitividad y la resiliencia de la industria en la UE. Un plan con vocación de acelerar la descarbonización y garantizar el futuro de la industria manufacturera en Europa. Sedigas ha valorado positivamente este plan, si bien la Asociación reivindica la importancia de que "se aproveche el potencial de los gases renovables para reforzar la competitividad europea mientras se promueve la seguridad de suministro y una economía descarbonizada", y al mismo tiempo defiende la inclusión de objetivos claros que dotaría al pacto de una "herramienta clave" para facilitar la transición.

Juan Carlos Giménez

En un contexto de elevados costes energéticos, con una competencia mundial feroz y a menudo desleal, la industria europea necesita ayuda urgente. Y el Clean Industrial Deal identifica la descarbonización como un potente motor para su crecimiento, capaz de impulsar la competitividad y de ofrecer seguridad y previsibilidad a empresas e inversores en cuanto al compromiso europeo de tener una economía descarbonizada en 2050.

Sobre esta base, la Comisión Europea habrá de tomar medidas para hacer que el marco normativo sea más eficiente y de paso reducir los obstáculos burocráticos para las empresas. Estas medidas son el resultado del diálogo con dirigentes industriales, interlocutores sociales y la sociedad civil en el marco de la Declaración de Amberes por un Pacto Industrial Europeo y los diálogos sobre la transición hacia una energía limpia.

El Pacto se centra principalmente en dos sectores estrechamente relacionados, a saber: las industrias de gran consumo de energía y las tecnologías limpias. Las primeras, por necesitar ayuda urgente para descarbonizarse y electrificarse; y las segundas, por ser fundamentales para la competitividad y el crecimiento futuros, y cruciales para la transformación industrial. La circularidad también es un elemento central del Pacto, de cara a aprovechar al máximo los limitados recursos europeos y reducir la dependencia de materias primas de terceros países.

Energía asequible

Una energía asequible es la base de la competitividad, y de ahí que la Comisión adopte ahora un Plan de Acción que reduzca la factura energética de las industrias, las empresas y los hogares. El Reglamento correspondiente agilizará la adopción de la energía limpia, acelerará la electrificación, completará un mercado interior de la energía mediante interconexiones físicas, propugnará la eficiencia y reducirá la dependencia de combustibles fósiles importados.

A corto plazo, el Pacto movilizará más de 100.000 millones de euros para apoyar la fabricación limpia dentro en la UE. La Comisión adoptará un nuevo marco de ayudas estatales, que permitirá una aprobación simplificada y más rápida de las medidas de ayuda estatal para las energías renovables, la descarbonización industrial y la capacidad de fabricación con tecnologías limpias. También se modificará el Reglamento InvestEU para aumentar su capacidad de absorción de riesgos, y se movilizarán hasta 50.000 millones de euros en inversiones públicas y privadas adicionales destinadas a promocionar tecnologías y movilidad limpias, o reducción de residuos.

Ante el anuncio de este Clean Industrial Deal por parte de la Comisión Europea, Sedigas ha valorado positivamente la iniciativa, a la vez que reivindica que "se aproveche el potencial de los gases renovables para reforzar la competitividad europea al tiempo que se promueve la seguridad de suministro y una economía descarbonizada". Asimismo, defiende que la inclusión de "objetivos claros" para el gas renovable dotaría al pacto de una "herramienta clave" para facilitar la transición.

Reconocimiento

En su valoración, Sedigas subraya el hecho de que Bruselas reconozca el papel de este recurso energético sostenible, particularmente del biometano y del hidrógeno renovable, en la descarbonización del sector industrial y del transporte. Y destaca asimismo que el Plan de Acción europeo complemente estas medidas con iniciativas para reducir los costes energéticos y mejorar la competitividad del sector gasista.

Junto con este refrendo público a la iniciativa, Sedigas subraya también la necesidad de que el Clean Industrial Deal aborde una serie de objetivos concretos para fortalecer la competitividad de la industria europea y asegurar su estabilidad en el contexto de la descarbonización. Y en este sentido considera "imprescindible" que dichos objetivos se materialicen en políticas "concretas y vinculantes" para los Estados miembros que garanticen su cumplimiento. Al mismo tiempo, insta a la Comisión a definir un marco fiscal con incentivos específicos y mecanismos de financiación que permitan el desarrollo de soluciones efectivas de descarbonización, y que a la vez se potencie el papel de las infraestructuras y su adecuada integración en el sistema energético.

Además, Sedigas ve necesario incorporar flexibilidad en la negociación de los contratos de suministro internacionales "para evitar distorsiones en el mercado y garantizar la competitividad del sector". Y considera clave la inclusión de objetivos vinculantes, que enlacen el Pacto con las metas del Plan REPowerEU.

Entre estas últimas destaca el objetivo de alcanzar una producción de 35.000 millones de metros cúbicos de biometano para 2030, así como de 20 millones de toneladas de hidrógeno renovable, promoviendo su integración en el marco legal de la UE. Y estableciendo objetivos a escala nacional y regional para incentivar una producción descentralizada y sostenible.

En palabras del presidente de Sedigas, Joan Batalla, "el Clean Industrial Deal reconoce el papel clave de los gases renovables en la transición energética”. Pero, para que su contribución sea efectiva, “es necesario establecer objetivos vinculantes que impulsen su producción y garanticen un mercado competitivo y estable".

Consulta pública sobre contadores inteligentes

El Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico ha realizado una consulta pública previa para la definición de los procedimientos y criterios regulatorios para el despliegue de contadores inteligentes en el sector gasista español. Ese proceso permitirá recoger aportaciones del sector y otros grupos de interés con el objetivo de establecer un marco normativo eficaz para la modernización del parque actual de contadores.

Ya en noviembre de 2021, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) determinó la necesidad de un plan para implantar contadores inteligentes para sustituir a aquellos que ya hubieran superado los 20 años de vida útil.

Los contadores inteligentes presentan importantes ventajas frente a los convencionales, ya que, gracias al despliegue de información en tiempo real, los consumidores pueden gestionar mejor su uso del gas e, incluso, reducirlo. Además, facilitan una gestión más integral del consumo al conectarse con otros sistemas de medición y gestión energética, aumentan la frecuencia de las lecturas, favoreciendo facturaciones más precisas, y permiten una transición más sencilla hacia el uso de gases renovables en el sistema. También incrementan la capacidad de detectar y prevenir fraudes en tiempo real; disminuyen los desplazamientos necesarios para la lectura de contadores, ya que permiten hacerlo a distancia; y mejoran la seguridad de las instalaciones mediante mecanismos de corte remoto, especialmente útiles en caso de fugas.

Sedigas ha mostrado su satisfacción por esta medida, que considera fundamental para optimizar el consumo de gas, reducir pérdidas energéticas y avanzar en los compromisos de descarbonización establecidos en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) 2023-2030.

La digitalización del sistema de medición del consumo de gas natural a través de contadores inteligentes es un paso esencial para mejorar la eficiencia operativa y garantizar la integración de soluciones tecnológicas avanzadas, que beneficien tanto a consumidores como a los operadores del sistema gasista.

El objetivo de la consulta habilitada por el Gobierno, que finalizó este pasado 7 de marzo, es establecer un marco normativo eficaz para poder modernizar el parque de contadores de España. Y es que, gracias a estos nuevos contadores, la digitalización del sistema de medición del consumo de gas natural permitirá mejorar la eficiencia operativa, así como garantizar la integración de soluciones tecnológicas avanzadas, lo cual reportará beneficios a todos los actores del mercado, tanto consumidores como proveedores.

El presidente de Sedigas, Joan Batalla, ha manifestado al respecto que "la digitalización del consumo de gas es clave para mejorar la eficiencia energética, optimizar la gestión del sistema y avanzar en la integración de los gases renovables”. Y ha subrayado que “la renovación del parque de contadores representa una oportunidad para modernizar el sector, ofreciendo a los consumidores herramientas para un mayor control de su consumo y facilitando la tele gestión, lo que redundará en un sistema más eficiente, seguro y sostenible". Asimismo, Batalla ha señalado que “permitirá explorar el desarrollo en nuestro país de una auténtica cadena de valor industrial asociada a su fabricación y despliegue”.

La Asociación ha puesto el acento igualmente en que “es fundamental acompañar esta medida de sustitución de contadores con iniciativas que permitan acompañar a los consumidores, sobre todo a los más vulnerables, en el proceso de transformación para que puedan aprovechar las tecnologías y ahorrar en su consumo”.

Sedigas mantiene su voluntad de seguir colaborando con el Ministerio y con todas las partes implicadas en el despliegue de esta iniciativa, y reitera su compromiso con la modernización del sector gasista y con la adopción de tecnologías que favorezcan la sostenibilidad, la eficiencia energética y la calidad del servicio para los consumidores.