Por Juan Carlos Giménez
El proyecto H2med se dio a conocer en Alicante en diciembre de 2022, como una iniciativa promovida inicialmente por corporaciones gasistas de Portugal, España y Francia, y avalada tanto por las primeras autoridades políticas de los tres países -el primer ministro de Portugal, António Costa; el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y el de la República Francesa, Emmanuel Macron-, como por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
La iniciativa constituye un ambicioso e inédito plan para promover, con la vista puesta en el horizonte de 2030, el primer gran corredor europeo para el transporte de hidrogeno verde que conectara la península ibérica con el resto del continente. Las previsiones apuntan a una capacidad para transportar el 10% del consumo de hidrogeno de toda la Unión Europea a final de la década, en torno a dos millones de toneladas/año.
El H2med no tardo en atraer el interés de Alemania, que se ha sumado al proyecto proporcionando un apoyo decisivo a la dimensión paneuropea del proyecto. Junto al impulso de los cuatro gobiernos comprometidos, el futuro primer corredor europeo de hidrogeno verde cuenta con el apoyo de los respectivos Operadores de Redes de Transporte (TSO, por sus siglas en inglés): Enagás, en el caso español; Redes Energéticas Nacionais (REN), en Portugal; NaTran y Teréga, en Francia, y OGE, en Alemania.
El siguiente hito importante llego en 2023, con la inclusión de H2med en el listado de Proyecto de Interés Común (PCI) de la Unión Europea, un paso fundamental de cara a recibir financiación de Bruselas, que reconoce la iniciativa como uno de los proyectos transfronterizos de infraestructuras clave para conectar los sistemas energéticos de los 27.
El corredor ha recibido un nuevo espaldarazo el pasado 24 de septiembre en Berlín, en un evento que ha supuesto la incorporación a la alianza de 40 nuevos miembros de toda la cadena de valor del hidrogeno.
Entre ellos figuran compañías de primer nivel, que refuerzan la dimensión industrial y tecnológica de la iniciativa. La Alianza H2med pasa así a contar con casi medio centenar de entidades participantes, y se consolida como la plataforma de referencia para el desarrollo del corredor de hidrogeno más maduro de toda la Unión Europea.
La presentación formal de las nuevas entidades asociadas a la alianza volvió a contar con el inequívoco respaldo político de las autoridades, tanto de los cuatro países impulsores del proyecto como de la propia Comisión Europea. En concreto, el acto contó con la presencia del Secretario de Estado Parlamentario del Ministerio Federal de Economía y Energía de Alemania, Stefan Rouenhoff; el Director General de Política Energética y Minas de España, Manuel García Hernández; el Director de Energía del Ministerio de Economía y Soberanía Industrial de Francia, Laurent Kueny, y el Director General de Energía y Geología de Portugal, Paulo Carmona. Asimismo estuvo presente la Directora General Adjunta de Energía de la Comisión Europea, Mechthild Wörsdörfer, que destaco el respaldo del Ejecutivo de Bruselas a este Corredor Sudoeste.
El H2med constituye una de las Energy Highways (autopistas de la energía) prioritarias, presentadas en septiembre por la presidenta Ursula von der Leyen en su discurso sobre el Estado de la Unión. Asimismo, está en línea con la agenda económica común del Presidente de la República Francesa, Emmanuel Macron, y del Canciller de la República Federal de Alemania, Friedrich Merz. Tras el Consejo de Ministros conjunto celebrado el 29 de agosto pasado, ambos mandatarios reafirmaron su compromiso con la puesta en marcha en tiempo y forma del futuro corredor europeo de hidrogeno verde.
En el transcurso del evento de presentación de los 40 nuevos socios, el CEO de Enagás, Arturo Gonzalo, manifestó que“a través de H2med aspiramos a suministrar el 10% de todo el consumo de hidrogeno en Europa a principios de la próxima década”. A renglón seguido subrayo “el enorme esfuerzo de colaboración” de los gobiernos de España, Francia, Alemania y Portugal, junto con la Comisión Europea y los cinco grandes operadores de gas en los países del corredor. Gonzalo preciso que “necesitamos también la participación de los grandes productores y consumidores de hidrogeno verde”.
En el transcurso de la jornada, todos los representantes institucionales subrayaron la importancia de la cooperación transfronteriza y la necesidad de coordinar los plazos para garantizar la viabilidad económica de los proyectos y el desarrollo de un mercado europeo del hidrogeno competitivo y sostenible.
Por otra parte, el respaldo europeo al H2med ha sido corroborado a través de la concesión de fondos del Mecanismo Conectar Europa en su capítulo de Energía.
La Alianza H2med continuara impulsando la colaboración entre los distintos agentes de la cadena de valor del hidrogeno, promoviendo grupos de trabajo y nuevas sinergias para el desarrollo de relaciones comerciales estratégicas entre los participantes del mercado.
H2med está en plena sintonía con las prioridades definidas por los PCI (Proyectos de Interés Común): se trata impulsar un nuevo vector energético como el hidrógeno, conectar el potencial de producción con el que cuenta la península ibérica y la previsible demanda masiva desde los países del centro y el norte de Europa, y contribuir a romper el tradicional aislamiento energético de España y Portugal, que adolecen de interconexiones suficientes. H2med se fundamenta, de hecho, en un doble nexo transfronterizo. El primero entre Celorico da Beira en Portugal y Zamora en España. Y el segundo, submarino, entre Barcelona y Marsella, donde el hidrógeno verde procedente de la península ibérica podrá conectar con las principales redes europeas.
La conexión hispanoportuguesa tiene una longitud prevista de 248 kilómetros, un diámetro de 28 pulgadas y una presión operativa de 100 bares. Dispondrá de una estación de compresión en Zamora de 24,6 MW de potencia y está previsto que cuente con una capacidad máxima de 0,75 millones de toneladas de hidrógeno renovable. La inversión prevista para su construcción ronda los 350 millones de euros, 157 de los cuales corresponderán al tramo español.
Por su parte, el enlace submarino entre Barcelona y Marsella, que discurrirá a una profundidad máxima de 2.600 metros, tendrá una longitud de 455 kilómetros y poseerá un diámetro de 28 pulgadas y una presión operativa de 210 bares. Contará también con una estación de compresión de 140 MW ubicada en la Ciudad Condal, y su capacidad máxima será de dos millones de toneladas, esto es, alrededor del 10% de la demanda europea total prevista para el año 2030. La mayor longitud y complejidad técnica del trazado submarino han disparado la inversión prevista hasta los 2.135 millones de euros.