El foro Biomethane Connect Europe 2026 ha puesto de relieve la necesidad de acelerar el despliegue del biometano para reforzar la seguridad energética, la competitividad industrial y la cohesión territorial en Europa.
Madrid ha acogido la segunda edición de Biomethane Connect Europe, jornada organizada por Gas Distributors for Sustainability (GD4S) con el apoyo de Nedgia, reuniendo a responsables institucionales, reguladores, líderes empresariales y expertos para analizar el papel del biometano en la transición energética y en el futuro del sistema energético europeo.
Europa debe avanzar con decisión en el desarrollo del biometano para afrontar los retos de la transición energética. Esta ha sido una de las principales conclusiones del encuentro, en el que se ha destacado que este gas renovable, obtenido a partir de residuos, constituye una solución disponible, gestionable y de producción local, capaz de contribuir de forma inmediata a la descarbonización, la seguridad de suministro y la autonomía energética.
Competitividad y seguridad de suministro
La sesión inaugural contó con la participación de Francisco Reynés, presidente ejecutivo de Naturgy; Laurence Poirier-Dietz, presidenta de GD4S y CEO de GRDF; y Rocío Prieto, directora de Energía de la CNMC. Todos coincidieron en que la transición energética debe avanzar de forma equilibrada, integrando competitividad, seguridad de suministro y sostenibilidad.
Durante su intervención, Francisco Reynés subrayó que «no podemos avanzar en la descarbonización sin garantizar la seguridad de suministro ni sin tener en cuenta el impacto en la industria y en los hogares», y añadió que «el biometano es una oportunidad inmediata para Europa: es una tecnología madura, competitiva en costes y respaldada por unas infraestructuras gasistas robustas».
Por su parte, Rocío Prieto destacó el papel del marco regulatorio en el impulso del biometano, mientras que Laurence Poirier-Dietz incidió en que este gas renovable permite avanzar hacia una descarbonización pragmática, aprovechando las infraestructuras existentes y aportando resiliencia al sistema energético.
A lo largo del congreso, en el que también participaron Mechthild Wörsdörfer, directora general adjunta de Energía de la Comisión Europea, y Enrico Letta, ex primer ministro de Italia, se puso de manifiesto que el principal reto ya no es la ambición de los objetivos, sino su ejecución efectiva. Esto exige marcos regulatorios estables, señales claras de demanda y una mayor agilidad administrativa para acelerar proyectos.
Participación de Sedigas
Sedigas, colaborador institucional de la conferencia, quiso sumar su contribución al debate sobre el papel del biometano en la definición de la política energética europea. El presidente de Sedigas, Joan Batalla, no dudó en calificar de «histórica» la oportunidad que el biometano ofrece a España.
En su intervención enumeró los pasos imprescindibles para hacer realidad el potencial técnico nacional estimado en 163 TWh anuales, uno de los mayores en toda Europa: garantizar estabilidad regulatoria, señales de demanda nítidas y una gestión administrativa más ágil; aprovechar el valor estratégico que poseen las redes de gas, en tanto que infraestructuras preparadas para integrar gases renovables, e impulsar una visión europea que integre descarbonización, competitividad y seguridad de suministro, evitando perder oportunidades industriales frente a otras regiones del mundo.
Infraestructuras y despliegue
Los participantes coincidieron en señalar que las redes de distribución son un elemento clave para el despliegue del biometano, al permitir conectar producción descentralizada, aportar flexibilidad al sistema energético y garantizar un suministro seguro y asequible para hogares e industrias.
El encuentro concluyó con un mensaje compartido por instituciones, reguladores e industria: el biometano ya es una solución disponible cuya expansión dependerá de marcos regulatorios claros, colaboración entre actores y una ejecución ágil de los proyectos, en un contexto en el que Europa busca reforzar su autonomía energética y avanzar en la descarbonización de su economía.