Comienza el despliegue de los contadores inteligentes de gas



Los ocho millones de contadores analógicos de gas existentes en España tienen los días contados: 2036. Si bien su sustitución se efectuará de forma progresiva en distintas fases a lo largo de la próxima década. Los nuevos equipos reducirán el consumo de gas y las emisiones de CO2, y facilitarán la penetración de gases renovables.

Juan Carlos Giménez

El Real Decreto-ley 18/2022, de 18 de octubre, aprobó la implantación de contadores inteligentes en España para aquellos clientes con un consumo anual igual o inferior a 50.000 kWh. Pero quedaba pendiente que el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) estableciese los planes de desarrollo para la implantación de estos equipos digitales, así como sus especificaciones mínimas.

Para acometer esta tarea pendiente, entre los pasados meses de julio y septiembre, el Ministerio mantuvo abierto el periodo de alegaciones al proyecto de Orden Ministerial que regula el procedimiento, el calendario y los requisitos mínimos para la implantación de contadores inteligentes en redes de gas natural y gas manufacturado por canalización. El trámite tenía por objeto recabar directamente o a través de sus organizaciones representativas, la opinión de los actores potencialmente afectados por la regulación proyectada.

El 72% de los contadores domésticos habrá superado su vida útil durante los próximos tres años, y el 82% antes de 2033. Esta situación de obsolescencia inminente ofrecía la oportunidad para afrontar un plan de sustitución de los equipos analógicos por los inteligentes, que ofrecen muchas ventajas: permitirán una reducción del consumo y de las emisiones de efecto invernadero, el establecimiento de sistemas de tarificación avanzados, así como una mayor capacidad para detectar y prevenir el fraude.

En un principio se sopesó la posibilidad de acometer únicamente la sustitución de contadores analógicos que superasen su vida útil de aquí a 2033. Sin embargo, tal opción fue descartada puesto que habría generado serios inconvenientes logísticos y económicos para las empresas distribuidoras, obligadas a mantener desplazamientos para la lectura de los contadores analógicos no sustituidos en un área determinada. Adicionalmente, supondría un agravio comparativo entre usuarios, que, compartiendo una misma red de suministro y localización, dispondrían de contadores con funcionalidades distintas y estarían sujetos a distintas tarifas de alquiler.

Por otra parte, en el contexto de un plan de despliegue masivo del contador inteligente para usuarios domésticos, resultaba coherente que los grandes consumidores industriales y comerciales (con consumo de entre 50.000 y 5.000.000 kWh/año) mantuviesen contadores de lectura manual. De ahí que la propuesta de orden modifique el umbral de consumo que obliga a disponer de equipos de lectura remota, digitalizando, así, el espectro completo de equipos de medición en el sistema gasista. Y de ahí también que el texto de la propuesta establezca una diferencia terminológica entre dos tipos de equipamientos diferentes.

Así, tenemos, por un lado, los contadores inteligentes, los cuales, además de medir y registrar el consumo permiten una comunicación bidireccional con el titular de la red. Estos contadores también pueden incorporar funcionalidades adicionales, tales como la desconexión del suministro de forma remota, la identificación de alarmas y eventos, el registro diario de los consumos o la actualización del software con el que operan. Por otro lado, están los equipos que permiten la lectura remota y periódica de los consumos registrados por el contador, además de su traslado al sistema de gestión del titular de la red.

En cuanto a las funcionalidades de los nuevos equipos de medida, la propuesta de orden del MITECO establece nueve requisitos mínimos a cumplir: ccomunicación bidireccional con el sistema informático del distribuidor; desconexión del suministro de forma remota; identificación y transmisión a la empresa distribuidora de alarmas y eventos; medición de los consumos al menos con periodicidad diaria, envío de los datos de consumo al distribuidor al menos cada tres días, un mínimo de almacenamiento local de datos de consumo, dimensiones conformes la norma UNE 60510, actualización remota del software o firmware, y sustitución de la batería sin necesidad de desinstalar el contador.

Análisis de coste-beneficio

Los análisis de coste-beneficio, obligatorios por normativa europea, revelan que la demanda de gas natural entre los consumidores a los que se instale el contador inteligente se reducirá́, de media, un 1,83%. El mismo informe cifró en cerca de ocho millones el número total de contadores a instalar, el 98% de los cuales tendrían un coste estimado de 70€. El 2% restante se repartiría en dos categorías (G-6 y G16), con un coste respectivo de 100 y 300€.

Más del 90% del parque de contadores está en régimen de alquiler, con un precio regulado para todo el territorio nacional que tiene en cuenta los costes de adquisición, instalación y operación de los equipos. Los nuevos contadores inteligentes implicarán un aumento del alquiler de 0,46 euros al mes frente a la opción de sustituir el contador analógico obsoleto por otro igualmente analógico con menos prestaciones. Una proporción muy importante de esta leve subida, si no su totalidad, se verá compensada sólo con la reducción de la demanda que permitirán los contadores inteligentes.

Apoyo y colaboración desde Sedigas

Sedigas ha valorado muy positivamente la apertura del trámite de audiencia e información pública respecto al proyecto de orden ministerial del MITECO para la implantación de contadores inteligentes por entender que la adopción de esta nueva tecnología actuará como palanca de eficiencia y sostenibilidad en el sector.

En opinión de Sedigas, este proyecto normativo supone un paso decisivo hacia la modernización del sistema gasista, mejorando la eficiencia energética, la digitalización y la integración de los gases renovables. A la vez que ofrece a los consumidores herramientas para gestionar mejor su consumo energético, mejorar el servicio recibido y reforzar la seguridad del suministro.

Los contadores inteligentes permiten, a juicio de la asociación que agrupa a las empresas del sector gasista, “la lectura remota y precisa del consumo”. Asimismo, “reducen pérdidas energéticas, facilitan la detección del fraude, y ofrecen nuevas funcionalidades como la consulta en tiempo real del consumo diario”. Sin olvidar otros beneficios como mayor transparencia en la facturación, la posibilidad de cortes remotos en caso de emergencia, o la integración con otros sistemas de gestión energética, que favorece la introducción de los gases renovables y la descarbonización.

Además de mostrar su apoyo a la iniciativa, Sedigas ha explicitado su disposición a colaborar con el MITECO y con todos los actores del sector para lograr un exitoso despliegue de los contadores inteligentes, de cara a “hacer realidad una transición energética sostenible, inclusiva y tecnológicamente avanzada”. El compromiso de la asociación gasista se extiende a las tareas que impliquen “agilizar la implantación de los contadores inteligentes y promover una cadena de valor industrial nacional en torno a la fabricación, instalación y mantenimiento de estos dispositivos”.

Calendario de implantación

De acuerdo con el calendario propuesto por el MITECO, las empresas de transporte y distribución deberán sustituir los equipos analógicos instalados en puntos de suministro de gas natural o gas manufacturado por canalización con un consumo anual igual o inferior a 50.000 kWh, umbral de la Tarifa de Último Recurso (TUR), en cuatro etapas:

  • 31 de diciembre de 2028: Al menos un 20% del total de contadores analógicos sustituidos.
  • 31 de diciembre de 2030: Al menos un 50% del total de contadores analógicos sustituidos.
  • 31 de diciembre de 2032: Al menos un 80% del total de contadores analógicos sustituidos.
  • 31 de diciembre de 2035: Las empresas distribuidoras de gas solo podrán mantener un máximo del 2% de su parque de contadores con contadores analógicos, siempre y cuando existan causas justificadas.

Ventajas de los contadores inteligentes

  1. Reducción del consumo de gas natural: gracias a la información en tiempo real, los consumidores pueden gestionar mejor su uso de gas.
  2. Frecuencia de lecturas: aumentan la frecuencia de las lecturas, eliminando la necesidad de hacer estimaciones y favoreciendo facturaciones más precisas.
  3. Mejora del servicio al cliente: Contribuyen a una reducción de reclamaciones al mejorar la precisión y transparencia en la facturación.
  4. Detección y prevención del fraude: incrementan la capacidad de detectar y prevenir fraudes en tiempo real.
  5. Integración con otros dispositivos: Facilitan una gestión más integral del consumo al conectarse con otros sistemas de medición y gestión energética.
  6. Facilitan de la introducción de gases renovables: permiten una transición más sencilla hacia el uso de gases renovables en el sistema.
  7. Lectura remota: disminuyen los desplazamientos necesarios para la lectura de contadores, ya que permiten la lectura remota.
  8. Aumento de la seguridad: mejoran la seguridad de las instalaciones mediante mecanismos de corte remoto, especialmente útiles en caso de fugas.