“La energía y la geopolítica siempre han ido de la mano” | Concha Raso, periodista



La trayectoria profesional de Concha Raso, coordinadora editorial de la revista Energía, en El Economista., acaba de ser distinguida en la XXXV edición de los Premios de la Energía de Enerclub, en concreto, en su categoría ‘Nuevos vectores energéticos’, patrocinada por Sedigas. Licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid, Concha Raso ha desempeñado la mayor parte de su carrera profesional en prensa escrita.

Pilar Ortega

¿Qué significa el premio Enerclub para usted?

Es todo un honor recibir este reconocimiento profesional y una gran alegría a nivel personal. El hecho de que el jurado esté formado por grandes expertos en el ámbito de la energía le confiere un valor especial, más teniendo en cuenta el altísimo nivel del periodismo especializado en este país. En un momento en el que la energía ha pasado a ocupar el centro del debate económico y social, este reconocimiento viene a subrayar la importancia de la especialización en el ecosistema informativo.

¿Qué significa ser hoy periodista de energía?

Es todo un reto. Explicar a los lectores qué está pasando en materia energética es una tarea complicada que exige rigor y mucha dedicación. La comprensión de las cuestiones técnicas y regulatorias que afectan al sector, los cambios que se producen y sus implicaciones, requiere tiempo y esfuerzo.

¿Cree que se valora su trabajo?

Yo creo que sí. Los profesionales que trabajan en empresas, organismos y entidades del sector nos conocen y la gran mayoría nos presta su ayuda y nos apoya. Saben perfectamente lo complicado que resulta y siempre están ahí para echarnos una mano. Los lectores también lo valoran. Durante muchos años la información energética solo atraía a un segmento pequeño y exclusivo de población, pero hoy en día ocupa muchas portadas y titulares. Los niveles de audiencia que tenemos en elEconomista y en la revista Energía, que yo coordino, son impresionantes.

¿Detecta un mayor interés de los lectores en la información económica?

Por supuesto. El interés no ha dejado de crecer. Con el paso de los años nos hemos hecho más conscientes de la importancia y de la repercusión que tiene la economía en la definición del orden global. Los lectores están más informados. Aspiran a entender lo que sucede a su alrededor, cómo les puede afectar y qué decisiones están en sus manos.

¿Qué hizo inclinar su vocación hacia la información energética?

No elegí esa especialización, me eligió ella a mí. Empecé haciendo mis pinitos en una revista de seguros. Al poco tiempo tuve la oportunidad de comenzar a trabajar en un pequeño grupo editorial. Buscaban un redactor para una de sus revistas: era sobre energía. Desde entonces, mi carrera se ha centrado en este sector. La energía está detrás de todo. Por eso, para un profesional de los medios, supone un estímulo constante.

¿Y también actualización constante?

Sin duda. La actualización permanente constituye el oficio. La normativa, los mercados y las tecnologías… Todo evoluciona muy rápido y obliga a contrastar, contextualizar y evitar simplificaciones.

¿Cómo intuye que será el futuro de la energía?

Hoy tenemos ya más que intuiciones o atisbos de cómo será el futuro de la energía. Asistimos a la aceleración de transformaciones que dibujan un futuro en el que el sistema energético estará definido por su diversificación, digitalización y eficiencia, un sistema en el que tendrán cabida distintos vectores energéticos y tecnologías.

¿De qué manera acontecimientos internacionales como los que hoy se viven en Ucrania, Venezuela o Irán están modelando ese futuro?

La energía y la geopolítica siempre han ido de la mano. Los conflictos evidencian la importancia de la seguridad de suministro y de la planificación a largo plazo. Las tensiones internacionales recientes no han hecho sino acelerar decisiones y políticas que ya estaban sobre la mesa.

En ocasiones se acusa a los medios de comunicación de difundir mensajes demasiado sombríos sobre el futuro. ¿Cree que está justificada esa crítica?

Es posible que, en ocasiones, pequen de pesimismo. Pero no es menos cierto que en los últimos años hemos vivido situaciones muy complicadas: una pandemia, distintos conflictos bélicos, crisis económicas y energéticas… Imposible obviar la realidad. Tenemos que contarla. Lo importante es informar con rigor y, en la medida de lo posible, sin tremendismos.

¿Cree necesario impulsar las energías renovables?

¡Por supuesto! Invertir en tecnologías innovadoras, eficientes y limpias resulta fundamental para cualquier economía moderna. De igual manera, las políticas energéticas no pueden dejar de aprovechar los vectores que han demostrado su capacidad y potencial. Los últimos episodios de tensión en el sistema han evidenciado que la transición debe gestionarse con equilibrio técnico. El reto no pasa por la elección excluyente de tecnologías, sino en la capacidad para diseñar un mix seguro, competitivo y descarbonizado. Ese desafío requiere visión estratégica, aplicar la lógica y no perder de vista el objetivo irrenunciable de la seguridad energética.

¿Qué papel cree que está reservado al gas?

Hay tecnologías, como el gas, que han desempeñado y continúan desempeñando una función notable en la seguridad de suministro; de ahí, su relevancia actual y futura. En un sistema en transición, las distintas fuentes energéticas están llamadas a complementarse. Resulta imprescindible aprovechar su contribución.

¿Confía en que alcanzaremos los objetivos climáticos fijados por Europa para 2050?

2050 es mucho más que una fecha: es una hoja de ruta con un objetivo muy ambicioso que está orientando inversiones y decisiones en toda Europa. Las empresas y los gobiernos están volcando todos sus esfuerzos en ese horizonte de cero emisiones. Todos tenemos claro dónde hay que llegar y cómo. Solo hacen falta recursos económicos y normativas claras que favorezcan esta transición.

PREGUNTAS CON ENERGÍA

Cuando no está trabajando, ¿a qué dedica sus energías?

Intento disfrutar de la vida. Con la edad, te das cuenta de lo rápido que pasan los años y aprendes a valorar qué cosas son importantes y cuáles no y, sobre todo, qué personas quieres que te acompañen y cuáles debes dejar en el camino. Me gusta dedicar mi tiempo libre al cine, al teatro, a mis amigos o haciendo alguna escapada de fin semana.

¿La energía de qué figura histórica destacaría?

Me resultaría difícil tener que elegir. Cualquiera que haya trabajado en favor de los derechos humanos o haya hecho algún descubrimiento médico para mejorar la calidad de vida de las personas o avanzar en la curación de enfermedades graves.

¿Qué personaje actual despierta su admiración?

Muchos, pero de tener que elegir, citaría a Rafa Nadal. Más allá de sus éxitos deportivos, representa valores que van más allá del tenis: disciplina, constancia y una enorme capacidad de superación. Ha demostrado que el talento es importante, pero el esfuerzo y la tenacidad son los que marcan la diferencia. Además, siempre ha proyectado una imagen de humildad, respeto y compromiso con su entorno que solo puede despertar admiración dentro y fuera del deporte.