Un año clave para consolidar la transición energética y mirar hacia el 2025 | Joan Batalla, presidente de Sedigas



El cierre de 2024 nos brinda la oportunidad para reflexionar sobre los avances logrados en el camino hacia la transición energética y para analizar los desafíos que aún debemos superar. Este ha sido un año marcado por acontecimientos decisivos en la política energética y climática, tanto en Europa como en España. Estos sucesos trascienden el marco temporal de los últimos 12 meses y apuntan a jugar un papel destacado en el gran desafío de la descarbonización y de una transición energética ambiciosa y equilibrada.

La nueva Comisión Europea refuerza el compromiso con la sostenibilidad, la competitividad y la autonomía energética. Ursula von der Leyen, reelegida como presidenta, ha liderado este cambio poniendo de manifiesto la prioridad de avanzar hacia una transición energética más sostenible, pero también competitiva y asequible para todos los consumidores. Ha destacado la necesidad de fomentar la competitividad industrial mediante un marco regulatorio más ágil y adaptado a las exigencias del mercado global, así como el desarrollo de una política de apoyo a las industrias energético-intensivas. Mandatos que responden al diagnóstico compartido de los informes elaborados por Enrico Letta y Mario Draghi para prevenir el riesgo de declive económico europeo frente a las otras dos grandes potencias, China y Estados Unidos.

En este empeño, la presidenta estará respaldada por figuras como Teresa Ribera, nueva vicepresidenta ejecutiva de la Comisión, quien asumirá roles cruciales en políticas de competencia y tecnologías limpias. En su conjunto, la nueva estructura política subraya la apuesta europea por la descarbonización y la independencia energética, apoyándose en capacidades tecnológicas propias y en la diversificación de las fuentes de suministro.

En España, el relevo en el liderazgo energético también ha sido significativo. Con la salida de Teresa Ribera hacia Europa, Sara Aagesen ha asumido la vicepresidencia Tercera del Gobierno y la cartera de Transición Ecológica y Reto Demográfico, acompañada por Joan Groizard como secretario de Estado de Energía. Este equipo ha impulsado la actualización del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) 2023-2030.

El PNIEC español fija metas ambiciosas como aumentar la capacidad instalada de electrolizadores de hidrógeno renovable de 4 GW a 12 GW, para tratar de consolidar a España como líder en este vector energético. Por otro lado, persiste una falta de ambición respecto al biometano, con un objetivo de solo 20 TWh/a de biogás, lejos del potencial de biometano de 163 TWh/a y de las recomendaciones de Bruselas para contribuir al logro de las metas del Plan REPowerEU. A pesar de las limitaciones señaladas, el biometano sigue ganando protagonismo en España como solución clave para la descarbonización y el desarrollo rural, con unos 685 proyectos en diferente estado de desarrollo por todo el país y una producción estimada de 29 TWh/a proyectada para 2030.

Además, los ciclos combinados siguen siendo esenciales para la estabilidad del sistema, con 26 GW de capacidad reconocidos en el PNIEC hasta 2030. En este sentido, acogemos con satisfacción el reciente anuncio de la consulta pública para la implementación de los demandados mecanismos de capacidad, un instrumento clave para reforzar la seguridad de suministro eléctrico del país y que deberá reconocer el valor único de esta tecnología de generación.

En el ámbito global, la COP29 celebrada en Bakú destacó la urgencia de intensificar la acción climática. Los compromisos de financiar 300.000 millones de dólares anuales hasta 2035 representan un paso importante, aunque el desafío radica en su implementación efectiva. Este marco global de cooperación será fundamental para convertir las promesas en acciones concretas que impulsen la descarbonización y la equidad global.

En 2024 se han sentado las bases para seguir avanzando en el camino de la transición energética para lograr una descarbonización equilibrada, segura y eficiente. Aunque persisten desafíos mayúsculos, los avances reflejan el compromiso de Europa y España con la sostenibilidad.

Desde Sedigas, reafirmamos nuestro compromiso de liderar este esfuerzo compartido, promoviendo soluciones innovadoras y colaborando activamente con los distintos actores del sector y otros grupos de interés. Estamos convencidos de que los gases renovables no solo ofrecen una respuesta efectiva a los desafíos climáticos, sino que también abren oportunidades para fortalecer la economía, revitalizar las zonas rurales y garantizar una transición energética eficiente e inclusiva.

El horizonte de 2025 nos exige determinación, ambición y trabajo conjunto. Confiamos en que España y Europa seguirán consolidándose como referentes en la lucha contra el cambio climático, avanzando hacia un modelo energético más justo, competitivo y sostenible.