Sedigas aplaude el papel central que la nueva Estrategia Europea de Bioeconomía otorga a los biogases



Sedigas valora muy positivamente la nueva «EU Bioeconomy Strategy» presentada hoy por la Comisión Europea, en la que los biogases —en particular el biometano— se posicionan como vectores esenciales para la descarbonización, la economía circular y la autonomía energética de la Unión Europea.

La Estrategia reconoce que la bioeconomía es una «oportunidad estratégica del siglo XXI» que puede impulsar la competitividad y el empleo. Asimismo, destaca que la generación de biometano permite valorizar residuos y subproductos, reducir la dependencia del gas fósil importado y acelerar la descarbonización de sectores difíciles de electrificar, como el transporte pesado y determinados procesos industriales termointensivos.

En el documento presentado hoy, la Comisión adopta medidas clave para desbloquear el despliegue de los biogases: simplificación regulatoria, creación de un foro europeo para acelerar autorizaciones, uso de regulatory sandboxes, nuevos instrumentos financieros para proyectos first-of-a-kind y revisión de las metodologías que evalúan la sostenibilidad ambiental de estos gases renovables. Estas prioridades coinciden con las reivindicaciones que han venido formulando las asociaciones y los principales operadores del sector, al apuntar a la complejidad regulatoria, la falta de financiación y la ‘permisología’ como algunas de las principales barreras del sector.

España: un potencial líder europeo en biometano

Sedigas recuerda que España es el tercer país europeo con mayor potencial para la producción de biometano gracias a tres factores determinantes:

  • Disponibilidad de biomasa y residuos: España dispone de uno de los mayores volúmenes de residuos agroganaderos y orgánicos del continente, suficientes para sostener una producción muy superior a la actual demanda de gas renovable.
  • Infraestructura preparada: La red gasista española es mallada, moderna y está plenamente preparada para la inyección de biometano, lo que permite desarrollar proyectos de forma ágil y eficiente.
  • Oportunidad para el medio rural: El biometano genera empleo estable, fija población y aporta nuevas vías de ingresos al sector primario mediante modelos de economía circular.

Además, según los estudios técnicos de Sedigas, España podría cubrir una parte muy relevante de su demanda de gas -hasta 163 TWh/año, alrededor del 50% de la demanda actual- con producción nacional de biometano, reforzando la soberanía energética y reduciendo la dependencia exterior en un contexto geopolítico incierto.

Ambición, seguridad regulatoria e incentivos

A la luz del nuevo marco europeo, Sedigas insta a las administraciones públicas en España a:

  • Fijar unos objetivos ambiciosos, claros y alineados con la estrategia europea. Simplificar y armonizar los trámites, acelerando autorizaciones y reduciendo la incertidumbre regulatoria.
  • Establecer mecanismos de financiación e incentivos coherentes con los nuevos instrumentos europeos para atraer inversión e impulsar proyectos industriales.
  • Aprovechar la infraestructura gasista existente como palanca estratégica para la rápida integración del biometano en el sistema energético.

Compromiso con un despliegue sostenible y competitivo

Sedigas reafirma su compromiso de trabajar con las administraciones, empresas, entidades locales y agentes del territorio para convertir el biometano en un motor de progreso, competitividad industrial y cohesión territorial. En palabras de Joan Batalla, presidente de la asociación, “España dispone del potencial, la infraestructura y el tejido empresarial necesarios para situarse entre los líderes europeos en biometano. Solo necesitamos un marco regulatorio claro y estable que permita acelerar su despliegue”.