IGU: Global Gas Report 2026

IGU: Global Gas Report 2026

La demanda mundial de gas natural alcanzó en 2025 un récord histórico de 4.202 bcm (+1,7% interanual), un hito respaldado por el máximo histórico también registrado por el comercio mundial de GNL, que escaló hasta los 580 bcm (+6,3%). Estas son las algunas de las cifras que ofrece la última edición del ‘Global Gas Report’, elaborado por la International Gas Union (IGU) con la colaboración de Snam y el apoyo de Rystad Energy.

Nuevos vectores de consumo
Los centros de datos representaron el 1,9% de la demanda eléctrica mundial en 2025. Las previsiones macroeconómicas apuntan a que este porcentaje se duplicará en los próximos cinco años. Este despegue de la Inteligencia Artificial (IA) consolidará al gas natural como un vector de respaldo flexible indispensable. El sector eléctrico requerirá de esta tecnología para dar respuesta rápida y estabilizar las redes frente a los picos de consumo de las grandes tecnológicas, los fenómenos meteorológicos extremos y las perturbaciones en las cadenas de suministro.

Biometano, hidrógeno renovable y CCUS
La necesidad de blindar la seguridad energética a largo plazo convive con el avance de los objetivos de descarbonización. El informe destaca el despliegue de tecnologías al servicio de la sostenibilidad integradas en la infraestructura gasista existente. En este sentido, el biometano alcanzó una capacidad operativa de 16,5 bcm en 2025, mientras que los proyectos de captura de CO2 (CCUS) bajo decisión final de inversión (FID) batieron récords al registrar 19,5 Mt/año. Asimismo, la capacidad operativa global de hidrógeno renovable escaló hasta las 1,2 Mt/año a principios de 2026, reflejo de un dinamismo comercial que se traduce en un repunte del 34% interanual en los contratos de compra vinculantes (offtake).

Impacto del cierre del estrecho de Ormuz
El dinamismo del mercado global del gas en 2025 está sufriendo el impacto del cierre del estrecho de Ormuz. El conflicto geopolítico en este punto estratégico ha supuesto el examen más severo para el sistema energético internacional desde la crisis de 2022. La disrupción congeló cerca del 20% del suministro mundial de GNL (un 3% de la oferta global de gas), provocando la primera contracción simultánea de los balances desde 2022. Para el cierre de año, se estima que la producción mundial retrocederá un 0,1% (4 bcm menos) y la demanda un 0,2% (7 bcm menos).

A pesar del recorte en la oferta, el comportamiento del mercado ha sido radicalmente distinto al de hace cuatro años. Los precios del índice de referencia europeo, el TTF, tocaron techo por encima de los 20 dólares por MMBtu (60 euros/MWh), una cifra drásticamente inferior a los más de 70 dólares (227 euros/MWh) registrados en 2022. Esta mayor resistencia responde, según el informe de IGU, a la oleada de inversiones ejecutadas desde el anterior choque: la diversificación de suministros, el aumento de capacidad de regasificación, la acumulación de reservas estratégicas y la flexibilidad contractual blindaron al sistema antes de que estallara el conflicto.

Perspectivas de futuro
A pesar de la contracción coyuntural del mercado, IGU subraya que papel estructural del gas para satisfacer la acelerada demanda energética mundial se mantendrá a largo plazo. Sus estimaciones indican que la demanda global de gas podría alcanzar entre 4.516 y 4.575 bcm en 2030.

  • El informe completo se encuentra disponible para su consulta y descarga en el portal web de IGU.