Las importaciones de gas natural licuado (GNL) de origen ruso en la UE registraron un incremento interanual del 17% entre el 18 de marzo, fecha de entrada en vigor de las restricciones impuestas por la Comisión Europea, y el 31 de mayo de este año. Así lo revela la Agencia para la Cooperación de los Reguladores de la Energía (ACER) en su primer informe de seguimiento de la implementación de RePower Gas Regulation. Este incremento coincide con una reducción drástica del suministro por gasoducto en rutas clave, evidenciando un mercado en plena reconfiguración ante al veto total programado para noviembre de 2027.
El análisis de la agencia destaca tres magnitudes fundamentales que describen el estado actual del abastecimiento en el bloque comunitario:
- +17% en GNL ruso: El volumen de GNL procedente de Rusia aumentó significativamente tras la entrada en vigor de la norma, impulsado por el adelanto de cargamentos antes de las restricciones más severas y el impacto del cierre del estrecho de Ormuz, que obligó a maximizar alternativas de suministro.
- 45 a 55 bcm contratados: El volumen anual autorizado bajo contratos a largo plazo de gas ruso se sitúa en esta horquilla para el año 2026. De ellos, entre 20 y 32 bcm corresponden a GNL y entre 16 y 26 bcm a gasoductos.
- 12% de la demanda europea: El gas de origen ruso (combinando gasoducto y GNL) sigue representando casi la octava parte del consumo total de la Unión Europea durante 2026.
- Persistencia de contratos y flujos cruzados: La evaluación detallada efectuada por ACER confirma que los contratos a largo plazo siguen plenamente operativos en diferentes regiones de la Unión. Los cargamentos de GNL ruso continúan descargando regularmente en terminales de España, Francia, Bélgica y los Países Bajos, mientras que el suministro por gasoducto se mantiene activo en Hungría, Eslovaquia y Grecia. El organismo regulador advierte además sobre la complejidad de rastrear el consumo final del recurso. Debido a la integración del mercado gasista europeo, el gas se comercializa y transporta de forma transfronteriza una vez que ingresa al territorio comunitario, lo que significa que el punto de importación física no determina necesariamente el lugar donde se consume el gas.
- Primeros impactos del veto: A pesar del repunte en el GNL, el informe constata que las primeras prohibiciones ya muestran efectos visibles en las redes de tuberías. El flujo de gasoducto a través de la conexión de Türkiye Strandzha 1 se desplomó un 65% interanual en el periodo analizado de primavera, tras la activación de las restricciones el 18 de marzo. La agencia proyecta que los impactos más severos sobre el flujo de energía se manifestarán a lo largo de 2027, a medida que expiren las prórrogas de los contratos vigentes.
Por lo que respecta a España, el informe de ACER destaca:
- Contratos a largo plazo autorizados: España figura en el desglose de contratos de GNL de origen ruso que siguen autorizados durante el periodo de transición. El volumen anual contratado asignado a España se sitúa en un rango de 5 a 8 bcm.
- Punto de entrada fronterizo: Se identifica a España como uno de los únicos cuatro Estados miembros de la UE (junto a Francia, Bélgica y los Países Bajos) que actúan como frontera exterior para la descarga y recepción física de este GNL.
- Volumen de importaciones (enero-abril): España registró la importación de 23,2 TWh de GNL ruso entre enero y abril de 2026. Esto supuso un incremento de 5,6 TWh en comparación con los 17,6 TWh importados en el mismo periodo de 2025.
Con esta publicación ACER da respuesta al mandato establecido por el Artículo 7(6) del Reglamento sobre el gas REPower de elaborar dos informes de supervisión independientes con el fin de auditar la diversificación de los mercados energéticos de la Unión Europea. La fecha prevista para la publicación del segundo informe es el 1 de julio de 2027.
El informe se encuentra disponible para su consulta y descarga en el portal web de ACER.