IEA: Gas Market Report, Q3-2026

IEA: Gas Market Report, Q3-2026

La nueva edición del informe trimestral del mercado del gas de la Agencia Internacional de la Energía 'Gas Market Report, Q3-2026' prevé que la demanda mundial de gas natural disminuya un 0,5% este año, principalmente como consecuencia del menor consumo en los sectores eléctrico e industrial en un contexto de menor disponibilidad de suministro y precios elevados. De confirmarse, sería la tercera contracción anual de la demanda mundial de gas en los últimos siete años.

El informe analiza la evolución de los mercados internacionales durante el primer semestre y actualiza sus previsiones para el conjunto de 2026, todavía profundamente condicionadas por los efectos de la guerra en Oriente Medio y las perturbaciones de los flujos de gas natural licuado (GNL) a través del estrecho de Ormuz, una ruta por la que antes del conflicto transitaba cerca del 20% del suministro mundial de GNL.

Ormuz sigue condicionando el mercado mundial del gas

El acuerdo provisional alcanzado entre Estados Unidos e Irán a mediados de junio ha permitido una recuperación gradual del tránsito de buques metaneros por el estrecho de Ormuz. Sin embargo, el tráfico continúa muy por debajo de los niveles previos al conflicto y persiste una elevada incertidumbre sobre la evolución de los flujos comerciales.

La AIE asume en sus previsiones una reapertura completa del estrecho durante el tercer trimestre y una recuperación progresiva de las entregas de GNL de Catar y Emiratos Árabes Unidos hasta comienzos del cuarto trimestre. Cualquier retraso en esta normalización podría provocar la primera caída anual de la oferta mundial de GNL desde 2012.

La nueva oferta de GNL amortigua el impacto de la crisis

La caída de los suministros procedentes del Golfo ha sido especialmente acusada. La producción de GNL de Catar y Emiratos Árabes Unidos disminuyó cerca de un 80% entre marzo y junio respecto al mismo periodo de 2025. No obstante, el aumento de la producción en otras regiones ha permitido compensar una parte sustancial de estas pérdidas.

Entre marzo y junio, la producción de GNL fuera del Golfo creció cerca de un 18%, impulsada por la entrada en operación de nueva capacidad en América del Norte y África y por una mayor disponibilidad de gas de alimentación en instalaciones existentes. En conjunto, este incremento compensó aproximadamente tres cuartas partes de la caída de las entregas de GNL procedentes del Golfo.

Los precios del gas natural en Asia y Europa se han moderado respecto a los máximos registrados en marzo, aunque permanecen claramente por encima de los niveles de 2025. En el segundo trimestre, el precio de referencia TTF europeo aumentó un 32% interanual, hasta una media próxima a 16 dólares por millón de unidades térmicas británicas (MBtu), mientras que los precios 'spot' del GNL en Asia crecieron un 45%, hasta 17,5 dólares/MBtu.

El diferencial de precios favorable a Asia desde marzo contribuyó además a desviar cargamentos flexibles de GNL desde Europa hacia los mercados asiáticos, más directamente expuestos a la interrupción de los suministros a través de Ormuz.

La demanda mundial de gas volverá a caer en 2026

Los primeros datos disponibles apuntan a una contracción interanual de la demanda mundial de gas durante el primer semestre. La AIE prevé que el consumo global disminuya alrededor de un 0,5% —unos 20 bcm— en el conjunto de 2026.

La caída responde principalmente al menor consumo en Oriente Medio, donde los daños sufridos por las infraestructuras y las industrias intensivas en gas han afectado a la demanda regional, así como al debilitamiento del consumo en Asia ante los mayores precios y la adopción de medidas de gestión de la demanda y sustitución de combustibles, especialmente del gas por carbón en la generación eléctrica.

En Asia, la demanda de gas podría reducirse un 0,5% este año. En Europa, la combinación de una mayor generación eléctrica renovable y unos precios más elevados podría provocar una caída superior al 2%.

A pesar de la fuerte reducción de las exportaciones del Golfo, la oferta mundial de GNL se mantendría prácticamente estable en 2026. La nueva capacidad de licuefacción en América del Norte, África y Australia aportará cerca de 50 bcm adicionales al balance mundial, a los que se sumarán más de 10 bcm procedentes de una mayor producción de instalaciones existentes.

El nivel de llenado de los almacenamientos añaden presión al mercado europeo

El informe presta especial atención a la evolución del mercado europeo. Las importaciones de GNL se mantuvieron prácticamente estables durante el primer semestre, después de alcanzar un máximo histórico de 55 bcm en el primer trimestre y caer más de un 10% interanual en el segundo.

El GNL continuó siendo la principal fuente de suministro primario de gas de Europa, con una cuota cercana al 39%. Estados Unidos concentró más del 60% de las entregas europeas de GNL durante este periodo.

La situación de los almacenamientos constituye otro de los principales factores de atención. A finales de junio, los inventarios de la Unión Europea se situaban más de 10 bcm por debajo de los niveles del año anterior y un 23% por debajo de la media de los últimos cinco años.

Alcanzar un nivel de llenado del 80% antes del invierno requeriría incrementar las inyecciones entre julio y octubre en unos 7 bcm respecto al mismo periodo de 2025. Llegar al 90% exigiría 18 bcm adicionales.

La tensión del mercado se prolongará durante 2026 y 2027

Los efectos de la crisis sobre el suministro de GNL se extenderán más allá de 2026. La AIE estima que las pérdidas acumuladas de suministro entre 2026 y 2030 podrían alcanzar los 140 bcm como consecuencia de las interrupciones a corto plazo y de los daños sufridos por infraestructuras gasistas, incluido el complejo de Ras Laffan en Catar, la mayor instalación de licuefacción del mundo.

El impacto sobre el crecimiento de la oferta se concentrará principalmente en 2026 y 2027, retrasando el efecto de la nueva ola de capacidad mundial de GNL y manteniendo los mercados más tensionados de lo previsto durante los próximos dos años.

La crisis energética extiende sus efectos a la economía mundial

El informe también analiza las consecuencias de las perturbaciones del mercado gasista sobre otros sectores. La crisis ha afectado profundamente a las cadenas mundiales de suministro de fertilizantes, tanto por la interrupción de las exportaciones desde el Golfo como por el aumento de los precios del gas natural, una materia prima esencial para la producción de amoniaco y urea.

La AIE advierte de que un incremento prolongado de los precios de los fertilizantes podría aumentar la presión sobre los sistemas agrícolas y agravar los riesgos para la seguridad alimentaria, especialmente en las regiones más vulnerables.

El Gas Market Report, Q3-2026 vuelve a poner de relieve la necesidad de reforzar la arquitectura mundial de seguridad de suministro de gas y avanzar en una mayor cooperación entre países productores y consumidores. La Agencia destaca asimismo la importancia de las nuevas inversiones en capacidad de licuefacción para reforzar la seguridad y la asequibilidad del suministro mundial de gas a medio plazo.