El presidente de Sedigas, Joan Batalla, ha participado en el acto de presentación del ‘Balance energético 2025. Perspectivas 2026’, organizado por el Club Español de la Energía y que tuvo lugar en la sede del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa. Un año más, la cita permitió a los representantes del sector energético, la industria, la administración y la autoridad de regulación esbozar una amplia panorámica de la situación actual y las tendencias de futuro.
En la mesa redonda dedicada a la oferta, Batalla destacó el crecimiento del 6,3% de la demanda de gas natural en 2025, que alcanzó los 330 TWh: “Estos datos -añadió- ratifican al sistema gasista como pilar esencial para la seguridad de suministro y la estabilidad del sistema energético español”.
El presidente de Sedigas apuntó a “la flexibilidad, la capacidad de almacenamiento y la diversificación —con 16 países suministradores— del sistema gasista” como elementos definitorios de su capacidad para dar una respuesta eficaz a situaciones críticas como el cero eléctrico registrado en abril de 2025, además de continuar contribuyendo a la seguridad energética de Europa.
Batalla enfatizó los avances del sector hacia un modelo descarbonizado, donde los gases renovables adquieren un destacado protagonismo: “El despliegue del biometano es ya una realidad tangible; así lo atestiguan las más de veinte plantas operativas y una importante cartera de proyectos en desarrollo. Por su parte, el hidrógeno renovable entra en una fase de madurez con la toma de decisiones de inversión firme, el diseño de un entorno regulatorio propio y la configuración, tanto a nivel nacional como europeo, de un marco de financiación y apoyo institucional”.
El presidente de Sedigas concluyó su intervención recordando la importancia del proceso de revisión del marco retributivo de las actividades reguladas del sector gasista para el periodo 2027-2032 que está llevando a cabo la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC): “En un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas y la volatilidad de los mercados, la necesidad de dotar al sistema gasista de un marco estable y suficiente constituye un imperativo por cuanto permitirá garantizar una transición energética ordenada, competitiva y segura”.