El transporte marítimo se enfrenta a uno de los mayores desafíos en el camino hacia la descarbonización y el cumplimiento de los compromisos climáticos internacionales. En este contexto, los derivados del hidrógeno, como el amoníaco y el metanol renovables, se perfilan como soluciones estratégicas para avanzar hacia un sector marítimo más sostenible.
El Observatorio Tecnológico del Hidrógeno, impulsado por Enagás con la colaboración de CIDAUT, el Centro Nacional del Hidrógeno, Moeve y la Universidad Politécnica de Madrid, ha publicado el informe “Utilización de derivados del hidrógeno como combustibles marítimos: amoníaco y metanol”. El estudio ofrece un análisis detallado sobre el potencial de uso de estos vectores energéticos, su madurez tecnológica, el marco normativo vigente y sus principales aplicaciones actuales y futuras.
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