Sedigas destaca el valor del digestato en el II Foro 'Agricultura regenerativa'

Sedigas destaca el valor del digestato en el II Foro 'Agricultura regenerativa'

El biometano constituye «un pilar del nuevo modelo productivo del campo europeo que busca dar respuestas a los retos que plantean la degradación del suelo, la volatilidad de los costes de los fertilizantes y la necesidad de avanzar hacia sistemas más sostenibles y descarbonizados» Así lo defendió Pedro Palencia de Sarria, director de Relaciones Institucionales y Regulación de Sedigas, en la segunda edición del Foro 'Agricultura regenerativa', organizado por El Periódico, El Periódico de España, Activos y Prensa Ibérica.

En la mesa redonda ‘Integración y circularidad: sinergias entre agricultura regenerativa, bioinsumos, biogás y biometano’, Palencia de Sarria destacó que en «la transición hacia un modelo agrario que procura una transformación integral de las explotaciones para la mejora de la salud del suelo, la optimización de insumos y la diversificación de ingresos, el biometano es una pieza imprescindible».

Durante años, el debate en torno al biogás y al biometano se ha centrado casi exclusivamente en su dimensión energética: producción renovable, sustitución de combustibles fósiles, seguridad de suministro o reducción de emisiones. Sin embargo, la digestión anaerobia genera algo más que energía. También produce el digerido, un material rico en nutrientes y materia orgánica.  Tal y como subrayó Palencia de Sarria, «la aplicación adecuada del digestato permite mantener los rendimientos agrícolas, mejorar la retención de nitrógeno y reducir pérdidas por lixiviación o escorrentía en comparación con una fertilización exclusivamente mineral».

El representante de Sedigas destacó entre los beneficios que reporta a la salud del suelo el incremento del carbono orgánico, la mejora de la estabilidad de los agregados y una mayor capacidad de retención de humedad: «En un escenario de sequías más frecuentes y presión sobre los recursos hídricos, este último aspecto adquiere una importancia creciente para las zonas mediterráneas».