La Comisión Europea ha aclarado que las calderas que funcionen con gases renovables como el biometano o el hidrógeno podrán seguir utilizándose más allá de 2040. Así lo establece la guía oficial para la trasposición de la Directiva sobre eficiencia energética de los edificios, despejando dudas e interpretaciones erróneas sobre una posible prohibición.
Sedigas valora positivamente esta interpretación, que corrige mensajes anteriores y reconoce la diferencia entre combustibles fósiles y renovables, reafirmando el principio de neutralidad tecnológica. De este modo, las calderas de condensación de alta eficiencia ya instaladas en millones de hogares podrán seguir operando si utilizan gases renovables.
Nuestra asociación subraya que la electrificación no puede ser la única vía hacia la descarbonización, especialmente cuando existen alternativas como el biometano que permiten una transición energética eficaz, asequible y no disruptiva para los hogares. Además, las calderas de gas actuales son plenamente compatibles con biometano y mezclas de hasta un 20% de hidrógeno renovable sin necesidad de adaptación técnica, lo que permite aprovechar al máximo la infraestructura gasista existente.
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