Repsol y P2H2 validan una tecnología pionera de electrólisis AEM para la producción de hidrógeno renovable

Repsol y P2H2 validan una tecnología pionera de electrólisis AEM para la producción de hidrógeno renovable

Repsol, socio de Sedigas, y la compañía estadounidense Power to Hydrogen (P2H2) han anunciado la finalización con éxito de un programa piloto que valida la tecnología de electrólisis AEM híbrida de P2H2 para la producción de hidrógeno renovable a gran escala. El proyecto, llevado a cabo en el hub de innovación tecnológica industrial All4Zero, superó las 1.250 horas de pruebas con un rendimiento superior a los estándares actuales del mercado. La tecnología híbrida AEM de P2H2 proyecta una reducción de costes de hasta el 16 % en comparación con los electrolizadores convencionales, sin depender de minerales críticos ni materiales con PFAS.

El proyecto piloto ha permitido evaluar un stack AEM a escala comercial a lo largo de más de 1.250 horas de pruebas paramétricas y de durabilidad, sometiendo al sistema a perfiles de carga variables que simulan el comportamiento real de las energías renovables. El dispositivo superó los objetivos de eficiencia, flexibilidad y durabilidad, confirmando la tecnología AEM como una alternativa viable, competitiva y de menor coste para el sector industrial.

Un vector clave para la competitividad económica
Utilizando los parámetros operativos de Repsol y el marco de análisis económico H2A-Lite del Departamento de Energía de EEUU, P2H2 estima que esta tecnología permite proyectar un coste nivelado del hidrógeno (LCOH) de aproximadamente 3,86 €/kg, lo que representa una reducción de cerca del 16 % respecto a los electrolizadores comerciales actuales. Asimismo, en escenarios optimizados de suministro eléctrico mediante acuerdos de compraventa de energía (PPA) híbridos, el coste podría reducirse hasta los 2,82 €/kg, un umbral crítico para acelerar la adopción masiva del hidrógeno en la descarbonización de la gran industria.

Sostenibilidad operativa y respuesta dinámica
Un pilar central del ensayo fue comprobar la flexibilidad del sistema ante la intermitencia inherente a la generación renovable. El protocolo All4Zero incluyó ciclos repetidos de variación de carga entre el 40 % y el 100 %, operando a presiones de entre 2 y 30 bares. Además de su rápida respuesta dinámica, la tecnología de P2H2 destaca por una arquitectura libre de iridio y libre de sustancias perfluoroalquiladas (PFAS). Al reducir la intensidad de capital (CAPEX) y eliminar la dependencia de materias primas críticas o sujetas a futuras restricciones regulatorias, se posiciona como una opción estratégica para los operadores energéticos.

Los resultados técnicos medidos en short-stack de cinco celdas superaron las referencias actuales de la industria:

  • Degradación mínima: Un ratio irreversible de solo ~2 mV/kHr, manteniendo el voltaje medio prácticamente inalterado y proyectando una vida útil del sistema superior a las 50.000 horas (entre 5 y 10 veces más que la media actual de la tecnología AEM).
  • Alta pureza: Producción directa de hidrógeno con una pureza de hasta el 99,9 % a 30 bares de presión.
  • Resiliencia extrema: Capacidad de recuperación total frente a paradas imprevistas, incluyendo un corte eléctrico simulado en la planta, tras el cual el sistema reanudó su actividad sin sufrir daños ni pérdida de eficiencia.

Tras el éxito de esta fase, ambas compañías ya estudian las vías para el escalado del sistema hacia una demostración de entre 500 kW y el nivel de megavatios (MW). Este hito será fundamental para respaldar la meta estratégica de Repsol de alcanzar una capacidad de producción de hidrógeno renovable de entre 600 y 800 MW para el año 2030.

Más información, aquí.